Bujinkan Dojo Uruguay
Budo Taijutsu - Ninjutsu
Instructor: Gerardo Iglesias 4to Dan
Juan Paullier 2091 esq. Hocquart
Tel. (celular): 099 233 255
gerardo@bujinkanuruguay.com
La historia se hace de personas, de sus anhelos y experiencias, en este espacio se
compartirán algunas de ellas, de los alumnos que entrenan en el dojo.

Saluda cordialmente

Gerardo


"Un antes y un después" así resumo mi incursión en este riquísimo arte, arte del
cual, me enteré que se entrenaba en esta ciudad pasando enfrente al antiguo Dojo,
en el cual un dia dejé con mis datos, una nota escrita a puño y letra por debajo de la
puerta para saber horarios y etc etc. Al poco tiemo recibo un email contestando mis
preguntas. Y fue en ese Dojo donde dí mis primeros pasitos en el ninjutsu, algo que
me nutría de gran alegría al ir a entrenar cada día, y a su vez de nervios.
Tambien tuve el honor por asi decirlo, de empezar a saber que era ser tori y uke,
sobretodo uke...jaja.
Como siempre digo, lo principal, es dar el primer paso, los demas vienen solos. Pasa
un poco eso en el entrenamiento también, una vez que empezamos a entrenar, los
primeros pasos son los mas arduos, ya que frustraciones y demas sentimientos
afloran y es como que siempre hay un pero para no ir, justamente contra eso es que
hay que combatir constantemente. Lo que hay que hacer es, no pensar, poner el
shinobi gi en la mochila y partir rumbo al Dojo, el entrenamiento la perseverancia y el
respeto por el arte, es lo que nos empieza a forjar como budokas. Mi gran
admiración por Japón fue uno de los factores por lo cual empece a entrenar,
tambien buscar una mejoría en mi ser, y todo ello se cumple día a dia, admiro cada
vez mas al país Nipon y he mejorado mucho como ser. Para los que sabemos,
cuando estamos en el Dojo y Gerardo dice ¡JUEGEN! es de lo mejor, nunca faltan
sonrisas ni risas, vale resaltar la camaraderia que se forma y los buenos amigos que
se gana, yo disfruto cada entrenamiento ya que los mismos son siempre únicos.
Nunca había entrenado un arte marcial, se dio de entrenar este el cual me atre
muchísimo en el momento justo y estoy muy contento de que asi haya sido. Esto es
Budo, lo respeto y lo admiro.


Jorge Aguilar




¿Que me a dejado mi experiencia en la bujinkan? .... Al pensar en eso no puedo de
dejar de esbozar una sonrisa, ya que comienzo a mirar hacia atrás y ver un "Yo"
muy diferente del que soy ahora. Comencé a entrenar como forma de enfrentarme a
otros, pero aprendí que solo tengo que enfrentarme a mi mismo.

Ahí es cuando mi verdadero viaje comenzó, y ahora puedo decir todo lo que la
bujinkan me ha dado: me enseño que no todos los problemas hay que enfrentarlos
si se pueden evitar o dejarlos pasar; y si estos nos golpean a levantarme
nuevamente, a ver lo bueno en cada persona y que todos merecen nuevas
oportunidades, me abrió los ojos a un mundo mas real, me enseño a adaptarme más
rápido a lo que este me presenta a cada momento y me regreso la sonrisa que
había perdido por las cicatrices que la vida me había dejado.

Pensado en todo esto, creo que lo mejor es decir que mi experiencia en la bujinkan
no me ha dejado varias cosas sino una sola .... me dio la oportunidad de crecer.


Gonzalo Cattini





Mi experiencia en la BUJINKAN:

Me llamo Carlos, mi acercamiento a este hermoso arte fue a mediados del año 2006,
buscando practicar algún arte marcial que
no fueran las comunes.Buscando en internet encuentro la página web de Gerardo,
le escribí un meil y el me paso la información.
Es así que fui a su primer Dojo a ver de que se trataba el primer día fui solo a
observar de que se trataba, y lo que vi me gustó, era diferente así que el próximo
sábado fui a entrenar y desde ese día hasta el presente no ha pasado un día que no
piense en el Budo-Taijutsu, aunque en estos años he pasado por varios
contratiempos, lesiones, responsabilidades, trabajo, una hija que es lo mas
importante de mi vida, y capaz no le haya podido dedicar el tiempo que me hubiese
gustado, créanme, que en ningún momento se rompió el nexo, nunca se me fueron
las ganas de ir. Simplemente porque me hace bien,luego de cada entrenamiento ya
sea en el dojo o en solitario, además de que me duela todo el cuerpo, siento una
sensación en la boca del estomago que es difícil de describir pero se siente como un
fuego y la misma se acompaña de paz.
En cuanto a Gerardo, es eso, es Gerardo, una persona que aunque no le gusta que
se lo digan tiene un corazón enorme y se preocupa por nosotros aunque hace que
no lo notemos, es un amigo, además de ser el mejor instructor que he tenido, y he
tenido unos cuantos.
En estos años lo he visto madurar y me he dado cuenta como ha cambiado su
mirada, de esto no hace mucho, luego del seminario que se hizo en Montevideo con
Néstor, ahora tiene una mirada que abarca, que llena, una mirada tranquila  por
saber que lo que hace está bien.
Si te tuviera que recomendar algo, es que pruebes, y si no es lo que buscás sigue tu
camino, y si lo es no lo dejarás por el resto de tu vida.Esa decisión es solo tuya, solo
tienes que dar el primer paso y animarte.

Un abrazo,

Carlos




"Este artículo empezó como una invitación de Sensei para compartir con todos lo
que ha significado mi entrenamiento en la Bujinkan. No es tan fácil!
Antes de encontar el ninjutsu, practiqué otras artes marciales, que si bien me
enseñaron muchos conceptos importantes, no eran exactamente lo que estaba
buscando.
Mientras practicaba una de ellas, empecé a notar que no tenía en cuenta una
cantidad de situaciones potenciales de la vida diaria, y que mismo en un combate no
mortal una persona con el mismo nivel de entrenamiento pero con 10-15 kg más,
tenía que salir victorioso en casi todas las circunstancias (soy una persona promedio
de estatura y de complexión física promedio).
También, a medida que buscaba "algo más" en el entrenamiento de esas otras artes
marciales (sin saberlo, trataba de entender el concepto, lo profundo), empecé a
tener mis dudas técnicas del mismo, la principal: por qué bloquear un golpe? no seria
mejor aprender a desviarlo? Es de lo más desgastante recibir los golpes, en lugar de
redirigirlos. También empecé a sentir que solo usábamos las manos de una manera,
la mayor parte de las veces encerradas en un guante, algo que no tiene en cuenta
las situaciones cotidianas (empecé a preguntarme si no se podían hacer más cosas
con las manos "libres", si no sería mejor hacer llaves, usar palancas, etc).
Así fue que me embarqué en la búsqueda de nuevos horizontes, algo que fuera a "la
raíz" del combate, pero no solo a lo físico, que apuntara a un desarrollo interno.
La primera clase de Ninjutsu, fue como una desagradable revelación: todos los
reflejos, las posturas, todo lo aprendido, no me servía para nada en un Dojo de la
Bujinkan.
Lo más duro: lo que entrenaban estaba mucho más cerca de un escenario "real", sin
limitaciones en cuanto a reglas, sin el uso de guantes, sin nada de "deporte".  Fue
incómodo, pero necesario, ya que me dí cuenta desde ese primer día que iba a tener
que hacer a un lado un montón de preconceptos, y aprender desde cero.
Pasaron esas primeras clases, y por tomárlo de ese modo, sin pretender demasiado,
empecé a ver un poco de eso que buscaba, sin saber donde encontrarlo: no era
importante la velocidad, no era importante la fuerza, lo importante era poder
analizar (con el fluir del cuerpo, no con la mente) una situación hipotética de
combate, ir más allá de lo físico instantáneo.
Para eso es esencial algo que aprendí estrictamente gracias al entrenamiento en el
Dojo: entrenar en cámara lenta, pero pensando a esa velocidad. Eso es lo que con
el tiempo hace algunos cambios raros: se mejora de alguna manera la coordinación
en el movimiento, se hace más fluído, pero también, se ven los objetos en
movimiento con mejor resolución. Eso permite una mejoría de reflejos que va mucho
más allá de lo que pude obtener entrenando otras disciplinas. Esta es la parte
más física del progreso, que es importante pero es solo una parte ínfima de lo que
se obtiene entrenando regularmente. El gran aporte del Ninjutsu en mi vida no es la
mejoría física, es el desarrollo personal. Todos tenemos nuestras propias barreras
mentales, nuestros complejos, cosas sin resolver. Lo verdaderamente importante del
Ninjutsu, para mí al menos, es poner en evidencia de una manera discreta estas
cosas sin resolver.
En el entrenamiento, a diferencia de practicando un deporte o haciendo algo mental,
se puede entender el movimiento necesario para hacer por ejemplo una proyección,
pero curiosamente, no sale bien. Uno pide una explicación detallada al Sensei, lo
vuelve a ver, lo vuelve a entender, y en el momento no sale. Por qué? Porque falta el
sentimiento. No es solo físico o mental: se necesita sentir la idea para que el cuerpo
fluya. Lo increíble es que si uno es honesto consigo mismo, descubre que tiene
sentimientos absolutamente contrarios a los que hay que tener para determinada
acción. Y es ahí donde uno encuentra esa idea, muy pequeña para verla en la vida
cotidiana pero que estuvo en su cabeza desde hace meses o años, y uno tiene el
poder (si tiene el valor) de cambiarla. Y lo mismo que dos minutos antes parecía
imposible, termina transformándose solo en un movimiento más. Se ha destrabado
cierta parte de la persona, y eso es lo que sirve para la vida.
Muchas veces, fuera del Dojo, en la vida real (trabajando, estudiando, en las
relaciones con otras personas) uno recuerda eso que pudo entender-sentir en el
entrenamiento, y es una fuerza de cambio poderosa.
En mi caso concreto, uno de los tantos problemas era ser duro, poco flexible
conmigo y con el resto del universo.
Durante los entrenamientos, diversas prácticas, diversos movimientos no me salían,
de ninguna manera. Buscándo una explicación más detallada de eso, muchas veces
ayudado por el Sensei, encontré que era eso, y solo eso lo que me impedía
hacer determinadas cosas.
Aprender a fluir, es algo importante, y una vez que se logra, aunque sea durante
unos minutos cada vez, uno sabe que puede hacerlo. Después, afuera del Dojo,
cuando uno encuentra algo que NO SALE, aunque uno lo haya entendido al detalle,
si se usa lo aprendido en el Dojo, se soluciona el problema, o por lo menos se
encuentra una forma mejor, algún tipo de acuerdo,
etc.
Es solamente un ejemplo, pero a lo largo del entrenamiento me pasó (y me va seguir
pasando) muchas veces eso. Hay que tener el valor de hacer los nexos, entender
qué es lo que complica las cosas (generalmente, uno), y hacer los cambios para
mejorar.
Otra diferencia importantísima a nivel interno es que el Ninjutu no niega ninguna
parte de lo interno: no hay que "ser bueno" todo el tiempo. Eso es mentira, es
desgastante y generalmente lo único que se logra es reprimir, parcialmente, las
partes negativas de la personalidad. El resultado final es que cuando sale el lado
oscuro es un desastre, no se tiene la mínima capacidad de controlarlo.
Exactamente al revés es lo que propone Ninjutsu:  utilizar TODO el potencial de la
persona (el cual tiene sus aspectos positivos y negativos) para mejorar. Parece
rebuscado, pero la idea central es conocerse, entenderse, resolver las
diferencias internas y funcionar como una unidad, evitar los sentimientos
encontrados que llevan a situaciones y a reacciones descontroladas. Entender lo
malo, aceptarlo, darle su lugar, permite a la persona SER mejor, no solamente
parecerlo. A partir de entenderlo, se puede redirigirlo, transformarlo, moldearlo, pero
primero hay que saber qué es exactamente el material que vamos a trabajar.
El Ninjutsu enseña a vivir mejor, a disfrutar de las cosas, a no tensarse por cosas sin
importancia, a recuperar las cualidades más liberadoras de la personalidad. Por eso
siempre se hace referrencia a "jugar", a la inocencia de un niño pequeño. Ninjutsu
no es aprender a matar a alguien con una lapicera, es aprender a vivir mejor con
uno mismo y con los demás, integrando todo en su justo lugar."

Te mando un abrazo,
  Hugo