Bujinkan Dojo Uruguay
Budo Taijutsu - Ninjutsu
Instructor: Gerardo Iglesias 4to Dan
Juan Paullier 2091 esq. Hocquart
Tel. (celular): 099 233 255
gerardo@bujinkanuruguay.com
Hasta la década de los ochenta, el nombre completo de la organización Bujinkan era
“Bujinkan Ninjutsu”, que luego pasó a denominarse “Bujinkan Budo Taijutsu”.
Con este cambio de nombre no se quiso demostrar que se cambió de ropaje al arte
marcial tradicional, sino más bien que existe una cierta evolución en la conciencia de
qué es lo que entrenamos y cómo específicamente.
En la Bujinkan se entrena Ninjutsu, seguimos el camino del Ninpo, y es una de
nuestras bases fundamentales sustentada en la tradición heredada a través de los 9
ryu-ha.
El punto es que no sólo entrenamos aquellas cuestiones ocultas y misteriosas del
arte de la guerra, sino aquellas que por su simplicidad también son bastante obvias.
Las buenas cosas de la vida a menudo son las más sencillas.
Es interesante que en verdad, si bien se evoluciona hacia una conciencia dentro del
contexto general del Budo, no sólo específicamente de las técnicas shinobi, jamás se
deja de tener esa conexión saludable con el pasado, no para vivir anclado a el, sino
para tener una buena base sólida que nos proyecta hacia el futuro.
La evolución de algo o alguien no se da desde la nada, sino que tiene una raíz
histórica muy importante.
El Budo Taijutsu se proyecta hacia el futuro como un arte donde el ciudadano
moderno puede encontrar una raíz ancestral en conocimientos sobre el arte del
conflicto extremadamente eficiente, y además cargada de inspiración y humanismo.
Pues ha sido a través del sufrimiento y aprendizaje de generaciones, que se ha
aprendido a valorizar la vida, y a cuidarla como un tesoro cuyo valor no puede ser
pesado ni medido, y mucho menos puede ponérsele un precio.

Ha cambiado algo en la forma de entrenar desde la fundación de la Bujinkan Ninjutsu
a la Bujinkan Budo Taijutsu?
¡Claro que sí, de hecho el entrenamiento cambia constantemente, una de las mejores
cosas que tiene entrenar en uno de nuestros dojos, es siempre estamos cambiando,
como en la vida misma!
Mucho a pasado desde que me inicié en esta forma de arte, y puedo decir que las
cosas sólo se han puesto mejores.
Desde una época en la cual todo costaba mucho más, los períodos de aprendizaje
eran más largos y existía una obsesión con la acumulación de técnicas, hasta
experimentar hoy día el Budo como un arte vivo y lleno de emociones increíbles, ha
pasado mucho, y mucho con certeza continuará sucediendo.

Es interesante que la diferencia es tanto sutil, como puede dejar sentir fuertemente
su efecto instantáneamente en quien observa y puede apreciar el arte, y es algo
difícil de explicar con palabras, y menos aún mostrarlo en video.
La esencia del arte vivo no se captura en video, no puede ser aprendida, sino es a
través del entrenamiento constante supervisado por un instructor calificado.
Es una experiencia para ser vivida, no para contemplarse desde la frialdad de la
pantalla de la computadora, es como explicarle a alguien que nunca experimentó el
amor, de que se trata éste mostrándole en la web, el fragmento de una película
romántica.

Las infinitas formas de moverse inspiradamente, y resolver los conflictos cotidianos,
es en esencia lo que define al Budo Taijutsu.